ESTREPSIADES.
Mira a este lado. ¿Ves esa puertecita y esa casita?
FIDÍPIDES.
Las veo. ¿Pero qué quiere decir esto?
ESTREPSIADES.
Esa es la escuela[463] de las almas sabias. Ahí habitan hombres que hacen creer con sus discursos que el cielo es un horno que nos rodea, y que nosotros somos los carbones[464]. Los mismos enseñan, si se les paga, de qué manera pueden ganarse las buenas y las malas causas.
FIDÍPIDES.
Y ¿quiénes son esos hombres?
ESTREPSIADES.
No sé bien cómo se llaman. Son personas buenas dedicadas a la meditación.