Ea, dime qué clase de carácter tienes, para que, una vez conocido, pueda dirigir contra él nuevas máquinas.

ESTREPSIADES.

¡Cómo! ¿Acaso piensas asaltarme como si fuera una muralla?

SÓCRATES.

No: solamente quiero hacerte algunas breves preguntas. En primer lugar, ¿tienes memoria?

ESTREPSIADES.

Sí, por cierto, y de dos clases. Si me deben, tengo una memoria excelente; pero si debo, ¡pobre de mí!, soy muy olvidadizo.

SÓCRATES.

¿Tienes alguna disposición natural para la elocuencia?

ESTREPSIADES.