SÓCRATES.

Este es un mozo inexperto y no acostumbrado a nuestros cestos colgantes.

FIDÍPIDES.

Más acostumbrado estarías tú si te colgases.

ESTREPSIADES.

¿No te irás al infierno? Estás insultando a tu profesor.

SÓCRATES.

¡Si te colgases, ha dicho! ¡Qué horrible pronunciación! ¡Qué abrir la boca! ¿Cómo podrá aprender este la manera de ganar un pleito, de entablar una demanda y de destruir los argumentos del contrario? Hipérbolo aprendió todo esto por un talento.

ESTREPSIADES.

No te apures y enséñale: porque tiene disposición natural. Cuando era pequeñito, ya construía casas, esculpía naves, fabricaba carritos de cuero y hacía ranas de cáscaras de granada. Enséñale los dos razonamientos, el bueno, cualquiera que sea, y el malo, que triunfa del bueno por medio de la injusticia; o, por lo menos, enséñale el razonamiento injusto.