Somos vencidos. ¡Bardajes, recibid mi manto; me paso a vosotros!

(Se retiran.)


SÓCRATES.

Y bien, ¿quieres llevarte a tu hijo, o dejarle para que le enseñe el arte de hablar?

ESTREPSIADES.

Enséñale, castígale, y no te olvides de afilar bien su lengua, de modo que uno de sus dos filos le sirva para los negocios de poca monta, y el otro para los de mucha importancia.

SÓCRATES.

Pierde cuidado; te lo enviaré hecho un completo sofista.

FIDÍPIDES.