ESTREPSIADES.

Sed testigos de que ha indicado dos días a la vez. ¿Por qué me citas?

PASIAS.

Por las doce minas que te presté cuando compraste el caballo tordo.

ESTREPSIADES.

¿Un caballo? ¿No le oís todos vosotros que sabéis cuánto aborrezco la equitación?

PASIAS.

Y juraste por los dioses que me las habías de restituir.

ESTREPSIADES.

¡Por Júpiter! Entonces mi hijo Fidípides aún no había aprendido el razonamiento irresistible.