AMINIAS.

Sed testigos de esto.

ESTREPSIADES.

¡Largo de aquí! ¿Qué esperas? ¿No te moverás?

AMINIAS.

¿No es esto una injuria?

ESTREPSIADES.

¿Te mueves, o me obligas a que te pinche como a un caballo de tiro? ¿Huirás? (Sale.) Ya iba yo a removerte con tus ruedas y tus carros.

(Estrepsiades entra en la casa.)