CORO.
¡Lo que es aficionarse a las malas obras! Este viejo, que las ama con pasión, quiere defraudar a sus acreedores el dinero que le prestaron; pero es imposible que hoy no le sobrevenga alguna desgracia, y que este sofista, en castigo de sus tramas, no sea víctima de algún mal imprevisto. Creo que muy pronto conseguirá lo que deseaba, y su hijo sabrá oponer hábiles argumentos contra la justicia, y vencerá a todos sus adversarios aun cuando defienda las peores causas. Pero quizá llegue a desear que su hijo sea mudo.
ESTREPSIADES (Saliendo precipitadamente).
¡Ay! ¡Ay! ¡Vecinos, parientes, ciudadanos, socorredme con todas vuestras fuerzas! ¡Me apalean! ¡Ay mis mandíbulas! ¡Infame! ¿No ves que es a tu padre a quien maltratas?
FIDÍPIDES.
Lo confieso, padre mío.
ESTREPSIADES.
¿Oís? confiesa que me maltrata.
FIDÍPIDES.