No es lo mismo, querido; Sócrates no admitiría ese argumento.
ESTREPSIADES.
No me pegues, pues te perjudicarás tú mismo.
FIDÍPIDES.
¿Por qué?
ESTREPSIADES.
Porque lo justo es que yo te castigue; y que tú castigues a tu hijo, si alguno te nace.
FIDÍPIDES.
¿Y si no me nace? Habré llorado en vano, y tú morirás burlándote de mí.
ESTREPSIADES.