[55] Es decir, desde la pubertad, porque antes de esa edad no se permitía la entrada en los baños públicos.

[56] Las asambleas ordinarias (κύριαι) tenían lugar los días once, veinte y treinta de cada mes. A las extraordinarias (συγκλήτοι) se convocaba cuando había asuntos urgentes e interesantes.

[57] Plaza próxima a la ciudadela, donde tenían lugar las asambleas del pueblo. La palabra Pnix se deriva de πυκνῶσθαι, apretarse, habiéndosele dado este nombre, tal vez, por la multitud que en él se aglomeraba en algunos días de sesión.

[58] Para obligar a los ciudadanos a entrar en el Pnix, se teñía de rojo una cuerda, que se llevaba a lo ancho de la ágora o mercado. La cuerda manchaba el vestido de los morosos, pudiendo así ser reconocidos y obligados a pagar la mulla de un trióbolo (medio dracma), en que consistía el sueldo de los asistentes a la asamblea.

[59] Magistrados entre cuyas atribuciones estaba la de convocar y presidir las asambleas populares y levantar sus sesiones.

[60] Los asientos del Pnix eran de piedra (V. Los Caballeros, 734); pero debía de haber algunos de madera, cuya posesión se disputaban los pritáneos por ser sin duda más distinguidos y cómodos.

[61] Πέρδομαι, pedo.

[62] Hay en el texto un juego de palabras intraducible, basado en la semejanza de las palabras πρίων, sierra, y πρίω, comprar.

[63] Poco antes de reunirse la asamblea se purificaba el local, vertiendo sobre los bancos de los pritáneos algunas gotas de sangre de cerdo. Este sacrificio se ofrecía a Ceres.

[64] La palabra θεός, dios, entra en la composición de este nombre.