LÁMACO.

¿Qué intentas? ¿quieres provocar el vómito con esa pluma?

DICEÓPOLIS.

¡Ah! ¿es una pluma? Y dime, ¿de qué pájaro? ¿Acaso del Fanfarrón?[153]

LÁMACO.

¡Me las vas a pagar!

DICEÓPOLIS.

De ningún modo, Lámaco; esto no se decide por la fuerza; ya que tanta fuerza tienes, ¿por qué no me circuncidas? Armas no te faltan.

LÁMACO.

¿Así te insolentas con todo un general, vil mendigo?