EL MEGARENSE.

También me parece lo mejor. ¿Mas habrá algún tonto que os compre siendo una carga manifiesta? Pero se me ocurre un ardid digno de Megara. Os voy a disfrazar de cerdos, y diré que os traigo al mercado. Poneos estas pezuñas y procurad parecer de buena casta, pues si volvéis a casa, ya sabéis, por el tonante Júpiter, que sufriréis los horrores del hambre. Ea, colocaos estos hocicos de puerco y meteos en este saco. Procurad gruñir bien y hacer coi, gritando como los cerdos que van a ser sacrificados a Ceres[178]. Yo voy a llamar a Diceópolis: ¡Diceópolis! ¿Quieres comprar cerdos?

DICEÓPOLIS.

¿Qué es ello? ¡Un megarense!

EL MEGARENSE.

Venimos al mercado.

DICEÓPOLIS.

¿Cómo lo pasáis?

EL MEGARENSE.

Sentados siempre junto al fuego y muertos de hambre.