EL MEGARENSE.
Una cerda, por vida mía.
DICEÓPOLIS.
¿Qué dices? ¿De dónde es?
EL MEGARENSE.
De Megara. ¿No es puerca o qué?
DICEÓPOLIS.
A mí no me lo parece.
EL MEGARENSE.
¡Que no! ¡Tu incredulidad es asombrosa! ¡Decir que no es una puerca! Apostemos, si quieres, un celemín de sal mezclada con tomillo a que entre los griegos pasa esta por puerca.