Pues yo denuncio como enemigos a tus lechoncillos y a ti.

EL MEGARENSE.

¡Otra vez! Este renueva la fuente de todos nuestros males.

EL DELATOR.

Ya te arrepentirás de tu venida. Deja pronto ese saco.

EL MEGARENSE.

¡Diceópolis! ¡Diceópolis! Me denuncia un no sé quién.

DICEÓPOLIS.

¿Quién te denuncia? Agoránomos, ¿por qué no arrojáis del mercado a los delatores? — ¿Cómo quieres alumbrarnos sin linterna?[190].

EL DELATOR.