EL BEOCIO.
¡Una mecha incendiar la flota! ¿Cómo? ¡Soberano Júpiter!
NICARCO.
Cualquier beocio enciende una mecha, la ata a un insecto alado, y, aprovechando un momento en que el Bóreas sople con más violencia, la lanza sobre la flota por medio de un tubo; si el fuego prende en cualquier navío, es seguro que se abrasará en seguida toda la flota.
DICEÓPOLIS.
¡Canalla sin vergüenza! ¿De modo que para reducir a cenizas la escuadra, bastan una mecha y un insecto? (Le pega).
NICARCO.
¡Sed testigos! ¡Favor!
DICEÓPOLIS.
Tápale la boca: dame bálago y mimbres para envolverle y podérmelo llevar como una vasija sin que se rompa.