Por piedad, hazlo, para ver si puedo recobrar mis bueyes.

DICEÓPOLIS.

Me es imposible; vete con tus lágrimas a los discípulos de Pítalo[219].

EL LABRADOR.

Ponme siquiera una gota de paz en esta cañita.

DICEÓPOLIS.

Ni el átomo más imperceptible. Vete a llorar donde quieras.

EL LABRADOR.

¡Desdichado de mí! ¡Sin bueyes para la labranza!