SOSIAS.
Empuja la puerta. Aprieta ahora mucho y fuerte. Allá voy yo también. Ten sumo cuidado de la cerradura y el cerrojo, no vaya a roer el pestillo.
FILOCLEÓN.
¿Qué hacéis? ¿No me dejáis salir a juzgar, grandísimos bribones, y Dracóntides[43] será absuelto?
BDELICLEÓN.
¿Y eso te causará mucha pena?
FILOCLEÓN.
Apolo, a quien consulté en Delfos, me predijo que moriría cuando se me escapase un acusado.[44]
BDELICLEÓN.
¡Oh Apolo, patrono nuestro, vaya un oráculo!