Vosotros, que deseáis ardientemente la Paz, tirad con fuerza.
CORO.
Hay algunos que nos lo impiden.
MERCURIO.
¿No os iréis al infierno, megarenses? La diosa os detesta, recordando que fuisteis los primeros en untarla con ajos.[297] Vosotros, atenienses, no tiréis ya de ese lado; está visto que solo podéis ocuparos de procesos. Pero si queréis libertar a la Paz, retiraos hacia el mar un poco.[298]
CORO.
Ea, amigos labradores, demos fin a este trabajo.
MERCURIO.
La cosa va mucho mejor, ciudadanos.
CORO.