Dice que la cosa marcha; ea, redoblemos todos nuestros esfuerzos.

TRIGEO.

Solo los labradores, y nadie más, hacen adelantar la obra.

CORO.

¡Firme, pues! ¡Firme todo el mundo! ¡Ya nos acercamos! No hay que ceder. ¡Ánimo! ¡Ánimo! Ya está concluido. Ahora, ¡venga!, ¡venga!, ¡venga!, ¡venga!, ¡venga, todos a una!

(La Paz sale de la caverna acompañada de Opora y Teoría.)


TRIGEO.

¡Oh Diosa venerable que nos prodigas las uvas!, ¿qué oración te dirigiré? ¿Dónde podré hallar para saludarte palabras equivalentes a diez mil ánforas?[299] No tengo ninguna en casa. Salud, Opora, y tú también, Teoría.[300] ¡Qué hechicero es tu rostro, Teoría! ¡Qué perfume se exhala de tu seno! Es dulce y delicado como la exención de la milicia, o el más precioso aroma.

MERCURIO.