Mira también a los espectadores; por el semblante de cada cual conocerás su oficio.

MERCURIO.

¡Ah! ¿No ves a ese fabricante de penachos cómo se arranca los cabellos? Aquel que hace azadones se ríe en las barbas de un fabricante de espadas.[301]

TRIGEO.

¿Ves tú cómo se regocija ese otro fabricante de hoces, y señala con el dedo a un fabricante de lanzas?

MERCURIO.

Ea, manda a los labradores que se retiren.

TRIGEO.

Pueblos, escuchad: vuelvan cuanto antes a los campos los labradores con sus aperos, dejándose de lanzas, espadas y flechas: la antigua Paz reina ya en estos lugares. Vuelvan, pues, todos a las rústicas faenas, después de entonar un jubiloso Peán.

CORO.