EL ESCLAVO (De vuelta).

La joven se ha lavado, y todo su cuerpo está resplandeciente de hermosura; la torta está cocida, amasado el sésamo[335] y preparado todo lo demás; solo falta el esposo.[336]

TRIGEO.

Ea, apresurémonos a llevar a Teoría al Senado.

EL ESCLAVO.

¿Qué dices? ¿Es esa Teoría aquella muchacha con la cual fuimos una vez a Braurón[337] a beber y a refocilarnos?

TRIGEO.

La misma; no me ha costado poco el cogerla.[338]

EL ESCLAVO.

¡Oh señor, qué placeres nos proporciona cada cinco años!