TRIGEO.
¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!
HIEROCLES.
¿De qué te ríes?
TRIGEO.
Tienen gracia tus feroces monos.
HIEROCLES.
Estúpidas palomas, que os fiáis de los zorros de falso corazón y pensamientos falsos.
TRIGEO.
¡Ojalá, charlatán arrogante, se pongan tus pulmones tan calientes como estas entrañas!