Estrechando a la Paz, cien sacrificios
Le ofrecimos gustosos. Cuando el fuego
Devoró de las víctimas las piernas,
Nosotros sus entrañas consumimos
E hicimos libaciones; dirigía
La fiesta yo; mas nadie presentaba
Al adivino la brillante copa.[362]
HIEROCLES.
Eso nada tiene que ver conmigo: nos lo ha dicho la Sibila.
TRIGEO.