TRIGEO.

Tus ruegos son inútiles, amigo mío; no lograrás suavizar «al áspero erizo.» Ea, espectadores, acompañadnos a comer intestinos.

HIEROCLES.

¿Y yo?

TRIGEO.

Cómete a la Sibila.

HIEROCLES.

No, por la tierra, no os lo comeréis solos; si no me dais, os lo quito; esto es para todo el mundo.

TRIGEO (Al esclavo).

Sacúdele, sacúdele a Bacis.