TRIGEO.

¡Ay! Querido, tu coraza me destroza las nalgas. Llévatela; no la compro.


EL FABRICANTE DE TROMPETAS.

¿Qué haré de esta trompeta que me costó sesenta dracmas?

TRIGEO.

Echa plomo en su cavidad; atraviesa encima una vara un poco larga, y tendrás un cótabo[371] en equilibrio.

EL FABRICANTE DE TROMPETAS.

¡Ay! te burlas de mí.

TRIGEO.