¿Yo?

TRIGEO.

Sí, tú.

EL HIJO DE LÁMACO.

De Lámaco.

TRIGEO.

¡Oh! ¡Oh! Ya se me figuraba que debías de ser hijo de algún aficionado a combates y heridas;[375] de algún Boulómaco o Clausímaco.[376] Largo de aquí. Vete a entonar tus canciones a los lanceros. ¿Dónde está el hijo de Cleónimo? Ven acá; canta algo antes de entrar en casa. Ya estoy seguro de que tus cantares no serán belicosos. Tu padre es prudentísimo.

EL HIJO DE CLEÓNIMO.

Un habitante de Sais

Ostenta el brillante escudo,