Pero, infeliz, ¿a qué caminar arriba y abajo? Con estas idas y venidas nos derrengamos inútilmente.

PISTETERO.

¡Qué imbécil he sido en dejarme guiar por esta corneja! Me ha hecho correr más de mil estadios.[384]

EVÉLPIDES.

¿Mayor desdicha que la de llevar de guía a este grajo, que me ha destrozado todas las uñas de los dedos?

PISTETERO.

Ni siquiera sé en qué lugar de la tierra estamos.

EVÉLPIDES.

¿No podrías hallar desde aquí tu patria?

PISTETERO.