¡Eh, tú!
EVÉLPIDES.
¿Qué hay?
PISTETERO.
La corneja hace rato que me indica que hay algo arriba.
EVÉLPIDES.
También mi grajo mira con el pico abierto en la misma dirección, como si quisiera señalarme alguna cosa: no puede menos de haber aves por aquí. Pronto lo sabremos haciendo ruido.
PISTETERO.
¿Sabes lo que has de hacer? Dar un golpe con la rodilla en esa peña.
EVÉLPIDES.