LA ABUBILLA.

Y cada vez me alegro más.

CORO.

¿Y están ya entre nosotros?

LA ABUBILLA.

Como yo.

CORO.

¡Ay, estamos vendidos; somos víctimas de la traición más negra! Nuestro amigo, el que partía con nosotros el fruto de los campos, ha hollado nuestras antiguas leyes, ha quebrantado los juramentos de las aves; nos ha atraído a un lazo, nos ha puesto en manos de una raza impía con la que estamos en guerra desde que vimos la luz. Tú, traidor, nos darás luego cuenta de tus actos; mas primero castiguemos a esos hombres. ¡Ea! ¡A despedazarlos!

PISTETERO.

¡Somos perdidos!