EVÉLPIDES.
Tú solo tienes la culpa de lo que nos sucede. ¿Para qué me trajiste?
PISTETERO.
Para tenerte a mi lado.
EVÉLPIDES.
Mejor para hacerme llorar a mares.
PISTETERO.
Tú deliras: ¿cómo has de llorar cuando te hayan sacado los ojos?[438]
CORO.
¡Io! ¡Io! ¡Al ataque! Precipítate sobre el enemigo; hiérele mortalmente; despliega tus alas; envuelve con ellas a esos hombres; que paguen su culpa y den alimento a nuestros picos. Nada podrá librarles de mi furor; ni las sombrías montañas, ni las etéreas nubes, ni el piélago espumoso. ¡Ea, caigamos sobre ellos y desgarrémosles sin tardanza! ¿Dónde está el taxiarco? Que haga avanzar el ala derecha.[439]