CORO.
Pues qué, ¿se perdona a los lobos? ¿No son nuestros más feroces enemigos? Nunca encontraremos otros más dignos de castigo.
LA ABUBILLA.
Si la naturaleza los hizo enemigos, su intención les hace amigos, y vienen aquí a darnos un consejo útil.
CORO.
¿Qué consejo útil pueden darnos ni decirnos los enemigos de nuestros abuelos?
LA ABUBILLA.
Los sabios aprenden muchas cosas de sus enemigos. La desconfianza es la madre de la seguridad. Con un amigo jamás aprenderíamos a ser cautos, al paso que un enemigo nos obliga a serlo; las ciudades en un principio aprendieron de sus enemigos, y no de sus amigos, a rodearse de altas murallas, y a construir largas naves, y con esta lección a defender hijos, casas y haciendas.
CORO.
Sea: me parece que podrá ser útil el oírles antes; puede recibirse alguna buena lección de un enemigo.