PISTETERO.
Es que sois ignorantes y descuidados y no habéis manoseado a Esopo. Esopo dice que la alondra nació antes que todos los seres y que la misma Tierra: su padre murió de enfermedad, cuando la Tierra aún no existía; permaneció cinco días insepulto, hasta que la alondra, ingeniosa por la fuerza de la necesidad, enterró a su padre en su cabeza.
EVÉLPIDES.
Por eso el padre de la alondra yace ahora en Céfale.[450]
LA ABUBILLA.
¿De modo que si las aves son anteriores a la Tierra y a los dioses, a ellas les pertenecerá el mando por derecho de antigüedad?
EVÉLPIDES.
Esa es la verdad: procura, por tanto, fortificar tu pico, pues Júpiter no devolverá así como quiera su cetro al pito real.
PISTETERO.
Hay infinitas pruebas de que las aves, y no los dioses, reinaron sobre los hombres en la más remota antigüedad. Principiaré por citaros al gallo, que fue rey y mandó a los Persas antes que todos sus monarcas, antes que Darío y Megabises; y en memoria de su reinado se le llama todavía el ave pérsica.