EVÉLPIDES.

¡Eh, no! aguarda a que haya vendido mi parejita.

PISTETERO.

Por el contrario, si los hombres os tienen a ti por un dios, a ti por la vida, a ti por Saturno, a ti por Neptuno, lloverán sobre ellos todos los bienes.

LA ABUBILLA.

Dime siquiera uno de ellos.

PISTETERO.

En primer lugar, las langostas no devorarán las flores de sus viñas, porque un solo escuadrón de lechuzas y cernícalos dará buena cuenta de ellas. Después sus higos estarán libres de mosquitos y cínifes, que serán devorados por un escuadrón de tordos.

LA ABUBILLA.

¿Cómo les daremos las riquezas, que es lo que más quieren?