PISTETERO.
Cuando consulten a las aves, indicaréis al adivino las minas más ricas y los tráficos más lucrativos; ni un marino perecerá.
LA ABUBILLA.
¿Por qué no perecerá?
PISTETERO.
Porque cuando consulte los auspicios sobre la navegación no faltará nunca un ave que le diga: «No te embarques; habrá tempestad;» o «embárcate; tendrás ganancias.»
EVÉLPIDES.
Compro un navío, y me lanzo al mar; no quiero ya vivir con vosotros.
PISTETERO.
Revelaréis también a los hombres el lugar donde se ocultan los tesoros enterrados por sus padres; porque todas lo sabéis. De aquí el proverbio: «Nadie sabe dónde está mi tesoro, como no sea algún pájaro.»