El que juzgue y condene, amigos míos: por lo demás, trata de regalarme; pero yo no quiero.

CORO.

¿Eso se ha atrevido a decir ese tuno, ese orador a lo Cleón? . . . . .[64] Nunca hubiera tenido tal osadía ese hombre si no estuviera comprometido en alguna conspiración. Mas ya que esto sucede, tienes que intentar alguna nueva estratagema para bajar aquí sin que te vea tu carcelero.

FILOCLEÓN.

¿Cuál puede ser? Inventadla vosotros; a todo estoy dispuesto; ¡tal deseo me abrasa de recorrer los bancos con mi concha![65]

CORO.

¿Hay, di, algún agujero que puedas ensanchar por dentro, para escurrirte por él cubierto de andrajos como el prudente Ulises?[66]

FILOCLEÓN.

Todos están cerrados; no puede salir ni un mosquito. Buscad, buscad otro medio: ese es impracticable.

CORO.