Vaya si comprendo: quieres que te regale una túnica. Quítatela: es preciso obsequiar a los poetas. Tómala, márchate.

EL POETA.

Me voy, y al irme compongo estos versos en honor de vuestra ciudad:

Numen de áureo trono,

Celebra esta ciudad

Que tirita a los soplos

De un céfiro glacial.

Yo su campiña fértil,

Vengo de visitar,

Alfombrada de nieve.