PISTETERO.
¡Magnífico!
MENSAJERO PRIMERO.
Su largura (yo mismo la he medido) es de cien brazas.[531]
PISTETERO.
¡Por Neptuno, qué largura! ¿Quiénes han construido tan gigantesca muralla?
MENSAJERO PRIMERO.
Las aves, y nadie más que las aves; allí no ha habido ni albañiles egipcios, ni canteros; todo lo han hecho por sí mismas con una habilidad asombrosa. De África vinieron cerca de treinta mil grullas que descargaron su lastre de piedras,[532] las cuales, después de arregladas por el pico de los rascones, han servido para los cimientos. Diez mil cigüeñas fabricaron los ladrillos. Los chorlitos y demás aves fluviales subían al aire el agua de la tierra.
PISTETERO.
¿Quiénes traían el mortero?