Sí, traed pronto un cesto lleno de alas; y tú hazle moverse a palos, como lo hago yo: es más pesado que un asno.
PISTETERO.
Sí, Manes es un perezoso.
CORO.
Tú, pon en orden esas alas, las musicales,[545] las proféticas,[546] las marítimas.[547] Procura después que cada uno se lleve las que le convengan.
PISTETERO (A Manes).
¡Ah, lo juro por los cernícalos! Esta no te la perdono, si continúas tan perezoso y tardón.
UN PARRICIDA.
¡Quién fuera el águila de altísimo vuelo, para cernerse sobre las ondas cerúleas del estéril mar![548]