PISTETERO.

Veo que el mensajero dijo la verdad; ahí viene no sé quién cantando a las águilas.

EL PARRICIDA.

¡Oh, nada hay tan delicioso como volar! Yo adoro las leyes de los pájaros; la afición a las aves me vuelve loco; yo vuelo, yo quiero vivir con vosotros, soy apasionado por vuestras leyes.

PISTETERO.

¿Por cuáles?, pues las aves tienen muchas clases.[549]

EL PARRICIDA.

Por todas; más principalmente por esa en virtud de la cual es lícito a un pájaro morder a su padre y retorcerle el pescuezo.

PISTETERO.

Es verdad, nosotros tenemos por muy valiente al que, pollito aún, pega a su padre.