Decidme: ¿por qué tardamos en remover aquella bilis que hierve furiosa contra todo el que ofende a nuestro enjambre? Enderecemos el aguijón vengador. Muchachos, pronto, arrojad vuestro manto; corred, gritad, advertid a Cleón lo que sucede. Decidle que venga y que castigue a ese hombre enemigo de la república y digno del último suplicio, pues se atreve a sostener la inconveniencia de los juicios y procesos.

BDELICLEÓN.

Amigos míos, oíd lo que ha ocurrido y no gritéis.

CORO.

Pondremos el grito en el cielo, y no abandonaremos a nuestro colega. ¿No es esto intolerable y tiránico a todas luces? ¡Oh ciudadanos! ¡Oh Teoro,[75] despreciador de los dioses! ¡Oh aduladores que nos presidís!

JANTIAS (A Bdelicleón).

¡Diantre, tienen aguijones! ¿No los ves, señor?

BDELICLEÓN.

Son los que atravesaron a Filipo, el hijo de Gorgias.

CORO.