Y los que te atravesarán a ti. Ea, dirijámonos todos contra él; acometámosle con el aguijón desenvainado, en buen orden, llenos de ira y de furor, para que conozca al fin a qué enjambre ha irritado.
JANTIAS.
Por Júpiter, el negocio se pone serio, si hay que reñir; tiemblo cuando veo sus aguijones.
CORO.
Suelta a nuestro amigo; si no, yo te aseguro que has de envidiar a las tortugas la dureza de su concha.
FILOCLEÓN.
Ea, compañeros, rabiosas avispas, precipitaos unos con furia sobre sus nalgas; picadle otros los ojos y los dedos.
BDELICLEÓN.
¡Midas, Frigio, Masintias,[76] acudid! ¡Sujetadle y no le soltéis por nada del mundo! Si no, ayunaréis en el cepo. Ya sé yo que casi siempre es más el ruido que las nueces.[77]
CORO.