EL DELATOR.

No, por Júpiter; pero podré librarme de ladrones, y volveré como las grullas, trayendo por lastre infinitos procesos.

PISTETERO.

¿Y esa es tu ocupación? ¡Cómo! ¿Siendo joven y robusto, te dedicas a delator de extranjeros?

EL DELATOR.

¿Qué he de hacer? No sé cavar.

PISTETERO.

Pero, por Júpiter, hay otras ocupaciones con las cuales un hombre de tu edad puede ganarse honradamente la vida, sin acudir al vil oficio de zurcidor de procesos.

EL DELATOR.

Amigo mío, no te pido consejos, sino alas.