PISTETERO.

Ya te doy alas con mis palabras.

EL DELATOR.

¿Cómo puedes con palabras dar alas a un hombre?

PISTETERO.

Las palabras dan alas a todos.

EL DELATOR.

¿A todos?

PISTETERO.

¿No has oído muchas veces en las barberías a los padres decir hablando de los jóvenes?: «Son terribles las alas para la equitación que le han dado a mi hijo las palabras de Diítrefes.[561]» «Pues yo, dice otro, tengo un hijo que en alas de la imaginación ha dirigido su vuelo a la tragedia.»