PISTETERO.

Es verdad; tú eres el único dios a quien debemos los asados.[570]

PROMETEO.

Sabes también que aborrezco a todos los dioses.

PISTETERO.

Sí, tú fuiste siempre su enemigo.

PROMETEO.

Un verdadero Timón[571] para ellos. Pero dame la sombrilla para que me vaya cuanto antes; si Júpiter me ve así desde el cielo, creerá que voy siguiendo a una canéfora.[572]

PISTETERO.

Para fingir mejor, coge este asiento y llévatelo con la sombrilla.