HÉRCULES.
Por mí eso basta, y declaro...
NEPTUNO.
¿Qué? ¡Desdichado! Eres glotón e imbécil. ¿Así piensas despojar del mando a tu padre?
PISTETERO.
Te equivocas. ¿Acaso no seréis más poderosos si las aves reinan sobre la tierra? Ahora, al abrigo de las nubes y bajando la cabeza, los mortales perjuran impunemente de vosotros; pero si tuvieseis por aliadas a las aves, cuando alguno jurase por el cuervo y por Júpiter, el cuervo se acercaría furtivamente al perjuro, y le saltaría un ojo de un picotazo.
NEPTUNO.
¡Bien dicho, por Neptuno![581]
HÉRCULES.
Me parece lo mismo.