UNA MUJER.
Llorarás, sin comer ajos.
EL VIEJO.
Y atizarte un puntapié.
LA MUJER.
Tu espesa barba es buen asidero.
EL VIEJO.
Mirónides era negro y velludo y el terror de todos sus enemigos, lo mismo que Formión.[681]
CORO DE MUJERES.
También yo quiero contarte una fábula en respuesta a la de Melanión. Había un tal Timón,[682] hombre intratable, inaccesible como si estuviese erizado de espinas, un verdadero hijo de las Furias. El tal Timón, lleno de odio, huyó de vosotros colmándoos de maldiciones. ¡Tanto aborrecía a los hombres! Sin embargo, era apasionadísimo por las mujeres.