¿Nosotras estaremos encima?
LISÍSTRATA.
«Pero si las divide la discordia, y las golondrinas huyen del sagrado templo, no habrá otra ave más lasciva.»
CORO DE MUJERES.
El oráculo está claro. ¡Oh dioses! no hay que desalentarse. Entremos. Vergonzoso sería, compañeras, el faltar al oráculo.
CORO DE VIEJOS.
Quiero contaros una fábula que oí siendo niño. Es así: Había un joven llamado Melanión,[680] que por odio al matrimonio se fue a un desierto; vivía en las montañas; cazaba liebres, hacía lazos, y tenía un perro, y jamás volvió a su casa, ¡tanto aborrecía a las mujeres!; y nosotros también, que no somos menos discretos que Melanión.
UN VIEJO.
Vieja mía, quiero darte un beso...