Horriblemente; andamos encorvados por las calles, como si lleváramos linternas. Las mujeres han resuelto no permitirnos la menor caricia, hasta que por unánime consentimiento hagamos la paz con toda la Grecia.

EL MAGISTRADO.

Es una conspiración tramada por las mujeres de todos los países. Ahora lo comprendo. Vete cuanto antes, y di a los lacedemonios que manden embajadores con plenos poderes para tratar de la paz. Yo voy a decir al Senado que os envíe otros; me bastará para persuadirle el hacerle ver nuestra situación.

EL HERALDO.

Voy volando: tu idea es excelente.


CORO DE VIEJOS.

No hay bestia feroz, ni incendio más indomable que la mujer. La pantera es menos desvergonzada.

CORO DE MUJERES.

Si sabes eso, ¿por qué te obstinas en hacerme la guerra, pudiendo, gran bribón, ser amigo mío?