[175] Personaje desconocido.
[176] Androcles y Clístenes son citados burlescamente para censurar la falta de acierto de que adolecían los atenienses en la elección de sus embajadores. Androcles era un mendigo esclavo, y escamoteador de bolsas, sacado a pública vergüenza en el teatro por Cratino, Ecfántides y Teléclides. Clístenes era un asqueroso bardaje, muchas veces citado.
[177] Efudión y Ascondas se inclina a creer el escoliasta que son dos nombres fingidos por el poeta. Sin embargo, hay memoria de un Efudión vencedor en los juegos olímpicos (Olimpiada 79).
[178] En el pancracio los atletas luchaban completamente desnudos.
[179] Nombre de un labrador.
[180] En la carrera de las antorchas salía vencedor el que llegaba con la suya sin apagar a la meta señalada.
[181] Véase la nota al verso 215 de Los Acarnienses.
[182] Era de buen tono no ponerse inmediatamente a la mesa. (Véase Ateneo, lib. IV.)
[183] Descripción abreviada de una comida en Atenas. Para más detalles, puede verse la que hace Barthélemy (Voy. du jeune Anach., tom. III, pág. 526), basado en autores antiguos, de un gran banquete en casa de un rico ateniense.
[184] Era costumbre cantar al fin de las comidas. Estas canciones de sobremesa se llamaban escolios; el primero que cantaba designaba a su sucesor, entregándole la rama de mirto o de laurel. Era difícil, al ser cogido de improviso, continuar la canción sin tener la especial aptitud por la cual pregunta Bdelicleón a su padre.