[625] Para jurar se ponía la mano sobre la víctima; costumbre que se ha conservado.
[626] Dice esto echando vino en la copa.
[627] Esta circunstancia era de buen agüero en los sacrificios.
[628] La primera que jurase debía beber también la primera.
[629] En los festines parece que se echaban suertes para fijar el orden en que habían de beber los convidados.
[630] Maligne ei præbebo et motus non addam.
[631] Hemos eliminado la traducción de dos versos cuya versión latina es: Non tollam calceos sursum ad lacunar. Non conquiniscam instar leœnæ in cultri manubrio.
[632] Acuden a los gritos de las mujeres cargados de haces de leña para incendiar las puertas de la ciudadela y quemar a las invasoras. Estas se aprestan a una resistencia enérgica.
[633] Se cree que sea Lisístrata. Licón era un demagogo que entregó Naupacto a los enemigos. Los demás nombres de esta primera parte del coro son de pura invención.
[634] Rey de Lacedemonia, que un siglo antes de la representación de la Lisístrata consiguió apoderarse de la ciudadela. Tuvo que capitular. (V. Herod., V, 62.)