Por eso, aunque es un héroe, no tiene armas.[128]
BDELICLEÓN.
Si te sientas, someteré en seguida a tu decisión una causa.
FILOCLEÓN.
Venga al punto: hace cien años que estoy sentado.
BDELICLEÓN.
Veamos; ¿por qué causa principiaremos? ¿habrá faltado alguno de los criados? ¡Ah! Trata,[129] que hace poco se dejó quemar el puchero...
FILOCLEÓN.
¡Eh! detente: me has puesto al borde del abismo. ¿Cómo pretendes que actúe el tribunal sin balaustrada? Precisamente es para nosotros lo más sagrado.
BDELICLEÓN.